Visita a Plzen. Que ver en Plzen


El objetivo final del día hubiera sido a Cesky Krumlov, pero debido a que teníamos que coger tres transportes en un día, y que dormir en Cesky Krumlov era mucho más caro, elegimos la pequeña y encantadora ciudad de České Budojevice para descansar. Para no hacer el viaje tan pesado, elegimos la ciudad cervecera de Plzen para comer.

El mejor medio de transporte para ir a Plzen desde Karlovy Vary es el bus. A pesar de estar a 70 o 80 km de Plzen, al autobús le costó sobre la hora y pico. El camino era montañoso y bordeaba en todo momento el río, el paisaje era mucho más verde que en otros sitios,  ya que, al ser montañoso, no se podía plantar trigo.

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Al llegar a Plzen vimos una enorme ciudad industrial cuyo único interés turístico más destacado era ver la fábrica de la cerveza.

La parte bonita del centro se limitaba al centro, además, estaban las calles levantadas por las obras del tranvía. Antes de llegar al centro, nos encontramos con una gigantesca Sinagoga que impresiona ver desde fuera.

 

 

 

 

catedral-de-san-bartolome-de-plzenCatedral de San Bartolomé de Plzen

En el centro de la plaza principal de Plzen nos encontramos con la Catedral de Sant Bartolomé. Una enorme Catedral, con más de 100 metros de altura. Se trata de la más alta de la República Checa.

Otro punto de interés era el museo de la cerveza. Dicho museo está situado en una galería subterránea de 500 metros que podías visitar únicamente con guía. En nuestro caso, nos quedamos con la ganas, ya que, era muy ajustado por motivos de tiempo.

 

 

 

 

 

El museo de la cerveza es otro de las cosas que veren Plzen

Entrada al museo de la cerveza de PlzenHay que decir que en Plzen fue uno de los sitios donde mejor comimos del viaje. Nos sorprendió un plato que consistía en un trozo de pan redondo en el que había una especie de puchero.

 

Otros puntos interesantes en la ciudad son la fábrica de cerveza de Plzen y que no teníamos la intención de visitar. Y el zoológico, que tampoco nos interesaba.

Tras la breve visita al museo de la cerveza, fuimos a la estación. En ella había un gitanillo con oscuras intenciones esperando que sacara la cámara. Por suerte estuve más avispado que él y el tema no llegó a mayores.

En un par de horas de viaje llegaremos a České Budojevice, un sitio en el nació la cerveza Budweiser antes que copiaran los americanos.

 

De Ceske Budejovice no se destaca nada en prácticamente ningún sitio, pero al llegar, quedamos impresionados con su enorme plaza principal. Se trataba de la más bella hasta el momento. Al atardecer, mientras saboreábamos nuestras ricas cervezas autóctonas, asistimos a un concierto en la misma plaza, en la que el ambiente era excepcional. Entre el público destacaríamos a 4 personajes. Rondaban los 50 años y eran jipis de la época que no habían cambiado desde los años 70. Fue uno de los momentazos del viaje.

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