Visita a Cesky Krumlov. Que ver en Cesky Krumlov. Como llegar Cesky Krumlov desde Praga


Como llegar a Cesky Krumlov desde Praga
Para llegar a Cesky Krumlov desde Praga la mejor opción es coger un autobús de la compañía Student Agency desde la estación de Na Knizeci (situada en la calle Nadrazni nº 5). En un viaje que durará sobre las 2 horas estarás en Cesky Krumlov. Recomendamos pasar allí algún día ya que es de lo mejorcito de la República Checa.

Si quieres puedes contratar una excursión organizada desde Praga pulsando aquí. Por otra parte, existe esta otra excursión que te llevará Cesky Krumlov, harás noche en ella y volverás al día siguiente a Praga, el hotel está incluido. 

Nuestra visita a Cesky Krumlov. Que ver en Cesky Krumlov

Nuestra visita a Cesky Krumlov empezó en Ceske Budejovice. Desde Ceske Budejovice cuesta alrededor de media hora llegar a Cesky Krumlov. Dicho autobús lo cogimos a primera hora de la mañana. El bus venía directamente desde Praga y estaba lleno de chinitos. 

Una vez en Cesky Krumlov, el autobús te deja en la estación del pueblo. Dicha estación está en la misma carretera nacional. Tienes que cruzarla y enseguida ves el cartel.

Al ver el enorme parque y al fondo el castillo nos quedamos impresionados,  pero la impresión fue aún mayor cuando pasamos por debajo y llegamos hasta el puente.

En el río, mucha gente se tiraba en kayak, hacía adelante empedradas calles subían hacía la plaza principal. A ambos lados habían tiendas de antigüedades, souvenirs, etc….

Bordeando el río, una vez que se acaban los restaurantes, empieza un parque, donde más adelante acaba la parte turística. 

Otra vez volvemos a la parte turística, Český Krumlov parece una ciudad sacada de un cuento de hadas. Subiendo llegamos a una especie de mirador en el que nos deleitamos con el paisaje. Más adelante quedará la plaza, del mismo diseño que las de la parte de Bohemia, esta más pequeña.

Bajando, llegamos otra vez al puente, en el que un gitano con una guitarra, acompañado por un chico que toca el clarinete deleita a los visitantes, tocaban muy bien.

Por la tarde, después de comer, hicimos la ultima visita obligada en Cesky Krumlov, la subida al mirador del campanario, del que se aprecian unas vistas que cortan la respiración.

Sin duda, Cesky Krumlov es uno de los lugares más bonitos de la República Checa.

 

Después de esto volvimos a la estación de bus, desde la que tras esperar media hora cogimos el bus de vuelta.

Al llegar de nuevo a České Budojevice, dimos una vuelta por los lagos que rodean la ciudad.  Por la noche,  antes de dormir vimos la plaza por última vez, impresionante.

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